CAPÍTULO SESENTA Y CUATRO: VIDA IMPOSIBLE
María Eugenia al escucharlo sabía de qué se trataba Rodrigo pues el tono de su voz era más suave que el de Yair.
-¡Rodrigo!- Respondió con felicidad.
Al igual que ella Billy también estaba feliz de verlo pues brinco de la cama para pararse de 2 patitas en las piernas de Rodrigo. María Eugenia temía alguna mala actitud de Rodrigo hacia Billy pero eso cambió cuando Rodrigo se agachó y se dejó lamiar la cara por Billy.
-Billy también está feliz de verte-