—No lo puedo creer, ¿cómo es posible? Todos dábamos por hecho que eras hija de Octavio.
—Pues ya ves... Ese fue el error. Jazmine se basó en suposiciones, y a veces cuando supones algo, simplemente, asumes las hipótesis como verdades absolutas y ves cosas donde no las hay. La vida nos enseña una vez más, que no hay que dar nada por sentado.
—Es que... Tienes cierto parecido que...
—¿Estás seguro? —Le pregunta, y saca su teléfono, y busca una foto de Octavio que le muestra. —Tengo su mismo color