Al llegar a la habitación, Ares ignora a Vanesa que entra, echa una furia. Centrado en su teléfono, intentando reservar un vuelo de regreso a casa para mañana mismo.
—¡No puedo creer que me dejarás sola para ir a ver a esa zorra! Es increíble que después de tanto tiempo de no vernos, prefieras dejarme a mí. —Se quita la camisa, mostrándole a Ares su cuerpo perfectamente definido.
—Vanesa, no hagas un drama de esto. —Le dice y se acuesta luego de reservar.
—Encima me ignoras. —Le arreba