Bajo la bendición de la Luna
El sueño comenzó como un eco de la historia que Mohan había contado.
Ana se vio a sí misma en un pasillo oscuro, con los pies descalzos sobre piedra húmeda. Escuchaba una voz —la voz de Ashven— diciéndole que debían escapar, que el mundo afuera era distinto. Pero algo en su pecho ardía, un fuego desconocido que la llenaba de rechazo.
-No. -Dijo en el sueño. -No quiero irme.
La figura frente a ella la miraba con una mezcla de furia y decepción. Ashven extendió la man