Capítulo 33

Entre lo propio y lo ajeno III

El sonido del agua los recibió antes de que pudieran verla. Ana ya estaba agotada del camino empinado. Y el lugar se presentaba como un murmullo profundo, constante, La nieve se derretía al borde del arroyo que descendía entre las rocas, y un vapor leve subía en espirales blancas que se enlazaba con la neblina.

Ana se detuvo a observar con la respiración cansada. Frente a ellos, el terreno se abría en una pequeña depresión rodeada de pinos, donde las aguas termales formaban pozas naturales que humeaban suavemente. El aire allí era más cálido, impregnado con el olor mineral del vapor y del musgo húmedo.

-Es una locura… -Susurró.

Mohan dejó su bolsa en el suelo y asintió.

-Lo es. Dicen que estas aguas fueron el primer refugio que la Luna otorgó a nuestra gente.

Ana lo miró, interesada.

-¿La Luna? Ah, algo me dijo Charlotte.. -Recordó.

-Sí. -Él se acercó al borde del estanque más grande, donde el vapor le perlaba la barba apenas crecida con gotas de agua
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP