Capítulo LXV...
Esa noche Samuel llega a la mansión de Marcus, a las afueras varios agentes observan, esperando el mejor momento para intervenir, dado que no quieren que el bebé sea herido en el proceso, mientras en la casa, el pequeño es entregado a una de las siervas de la casa para que sea cuidado, el bebé solo llora y la joven decide llevarlo hacia la antigua habitación de su madre y toma una prenda de este y la coloca al bebé que se calma un poco al sentir el aroma de su madre, pero no es suficiente para