4-TE PUSO LAS ESPOSAS.
–Esa puerta… bueno, ya la conoces es la de mi cuarto –señaló Romanov a su derecha –y esas dos de los cuartos vacíos, cada uno tiene su baño, así que puedes quedarte con el que quieras.
–Está bien, voy a revisarlos y me quedo con el que más me guste.
–Bueno, necesito regresar al puerto, dejé a Dante solo en medio de una montaña de papeles y... –Romanov se puso ambas manos en la cabeza –carajo, al final no tomé los papeles que fui a buscar a casa de Dante –respiró profundo –nada, otro día será,