274. FRENTE AL ALTAR DE LA DIOSA
NARRADORA
—Oye, ¿por qué Harper no está de blanco? Me dijiste que los padrinos…
—Ya no hay tiempo. Vamos, los novios esperan y los invitados también —William fue interrumpido por Harper.
Isabella dio un respiro y caminó con lentitud, seguida por Kiara, que sí llevaba arrastrando una cola más larga en el vestido.
—Vamos —sin darle ninguna explicación a su rostro ya a punto de cabrearse, Harper agarró el brazo de William y lo llevó a la última habitación, la antesala antes de pasar a la parte de