246. MORIRÍA MIL VECES POR TÍ
KIARA
Sentía que me ahogaba en este salón, mirando constantemente hacia la puerta de entrada cada vez que algún invitado llegaba.
En el fondo de mi corazón tenía esa tonta ilusión de que él llegaría de repente, haciendo una aparición espectacular, dejándome sin aliento de la emoción…
Eso, al parecer, solo sucede en las novelas de romance. La realidad era otra.
Mis padres e incluso Isabella con Kaden habían ido a una supuesta reunión con los otros lores.
Preferí quedarme en el salón, esperando…