Capítulo 34
Me doy cuenta de que ya no estoy sentada, sino que abrazando a una almohada sobre la cama y que hay alguien tocando mi cabeza por lo que levantó la mirada, encontrándome con unos ojos preocupados al ver mi cara. Sigo respirando pausado y aun sigo botando lágrimas por lo que sin poder evitarlo sollozos salen de mis labios haciendo que toda la pena salga por lo que sin darle tiempo a decir palabras me lanzo hacia él para abrazarlo por el cuello y llorar como si de mi vida dependiera el hacerlo. No