Mundo ficciónIniciar sesiónAria
La lluvia golpea los ventanales como si quisiera entrar y arrastrarme con ella. Afuera, Roma sigue brillando, caótica y encantadora, como si mi mundo interior no estuviera haciéndose pedazos. Estoy sentada en la alfombra de mi habitación, con la espalda apoyada en la pared y las piernas dobladas contra el pecho, como si así pudiera







