85.
He vivido por años con la sensación de ser una perdedora, una miedosa y una cobarde; sobre todo, me he dicho que soy demasiado cobarde. No fui capaz de enfrentarme a Emiliano. Tuve tantas oportunidades de al menos reclamarle por lo que me hizo, pero no fui capaz de musitar ni una sola palabra.
He sido tan cobarde que perdí la voz por meses.
Un año después de haberme intentado quitar la vida, me llegó un mensaje de una mujer al celular. Me dijo que era la mujer que estuvo con Emiliano aquel día,