Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstaba con los ojos hinchados y la nariz roja y maltratada de tanto llorar. Me encontraba en mi habitación sentada con la espalda recostada a la pared blanca y lisa. Abrazaba una almohada mientras veía a Alessandro recoger todos los potecitos de medicamento y rebuscando por toda mi habitación.
En mi desahogo le había confesado lo que tenía planeado hacer y él buscaba todo lo con lo que yo pudiera lastimarme.
Mientras lo veía ir de







