Mundo ficciónIniciar sesiónMartyn no deja de reírse mientras almorzamos en el club.
—Bueno, este suceso no me lo esperaba, Pen —dice. Me sorprendo al ver que no me llama de usted, pero prefiero no decírselo para que le siga saliendo natural.
Como de mis espaguetis gratinados mientras lo escucho carcajear.
—Ay, Pen, de verdad que tu vida es muy peculiar —comenta y toma un trago de su té frío—. Humm… algo me dice que terminarás a







