UN VERDADERO DOCTOR EN LA CAMA...
Se quedó pensando en lo pequeña que era Spring City. ¿Cómo es que alguien pasaba toda su vida allí, conociendo a cada persona de la ciudad, y quizás no le gustaba la mitad de sus vecinos? ¿O viendo las mismas caras día tras día? Podía pasar semanas en Boston, sin ver a alguien que conociera o le importara, y en San Francisco casi todos eran nuevos para ella, pero le encantaba.
—Creo que nunca he sido más feliz —dijo en voz alta.
—¿En serio? —La miró extrañado.
—Bueno… todo está empezando. Mi ca