—Habría venido ayer, pero Emory está un poco resfriado y Katy pensó que era mejor que no saliera de la casa. Vendrán mañana a verte.
En secreto, Angeline se alegró de que Bill hubiera ido solo. Quería a Katy como a una hermana, pero en ese momento, ya estaba harta de los interrogatorios de las suyas.
Se alejó de él y lo miró muy seria.
—Necesito hablar contigo. Me vendría bien un consejo.
—¡Vaya! Debe ser grave si quieres confiar en mí.
—Ciertamente, es algo de lo que habría hablado con nuestr