—Los hoteles importantes preparan una gran comida en sus restaurantes —comentó Carling—. Normalmente, suele ser carne asada.
—Pero, ¿qué hay de la rifa de la víspera de Acción de Gracias, el partido de tiro, el pastel de pavo y la torta de calabaza? —Angeline no podía creerlo.
Carling arrugó la nariz.
—¿Torta de calabaza?
Angeline extendió la mano a través de la mesa y agarró la de su amiga.
—¡Dios mío! ¿No me digas que nunca la has comido? ¿Y qué hay de los disfraces?
—¿Quieres decir,