Isaura tosió escupiendo la bebida que acababa de llegar a su paladar.
“El verdadero padre de las niñas es Damián, el hermano de Ben”
Las palabras de su hija seguían flotando en el ambiente como una calamidad. No lo podía procesar.
«¿Cómo era posible que Amaya se hubiese metido en semejante lío?», se preguntó, sin entender.
—¡Qué demonios, Amaya! ¡Te has vuelto loca! —soltó en un chillido histérico, que hizo que las niñas dieran un brinquito.
—No, mamá—negó con la cabeza—. Quisiera decirte qu