Mundo ficciónIniciar sesiónMi tío tenía toda la razón del mundo. Los días siguientes llamé a mi padre y hablamos más de lo normal por teléfono. No sé si es que antes del aviso no me percataba bien de las cosas o que soy algo tonta y no me fijo en los detalles hasta que son muy evidentes a mis ojos.
Papá estaba raro, cuando le dije que posiblemente en unas pocas semanas me iría a pasar el verano al pueblo con él, empezó como a bal







