Mundo ficciónIniciar sesiónPor dios esa mujer era odiosa. No tuvo ni la más mínima decencia de personarse en el juicio por la custodia de su hijo. ¿Es que no le importaba? No, definitivamente Maxime no pensaba luchar por su hijo.
Miró con pesar y rencor hacia el abogado que mandaba como su representante, poniendo como excusa que justo en ese momento se encontraba en un viaje por las islas griegas y era absolutamente ineludible.
Idiota, debe de ser idiota prefiriendo primero irs







