¿Cómo se le ocurre invitar a una extraña justo esta noche en concreto?
Llevo más de media hora sentada justo en frente de ellos. Esa mujer se le ha pegado como una lapa, se pega más y pasa su brazo por debajo del de Jan.
A mi por narices se me tiene que estar notando la vena de la frente palpitando ante tal espectáculo. Beben, ríen y brindan sin parar.
—¿Entonces cuándo vuelves? –Rebeca rompe el tenso silencio que reina en la mesa.
—La verdad no lo sé cierto, en principio tengo planeado pasar