Mundo ficciónIniciar sesiónRachel
Desperté por lo entumecida que sentía mis manos y piernas. No sé dónde me encontraba. Lo último que recuerdo es haberme acostado a dormir en los brazos de Aiden. La habitación estaba muy iluminada y era difícil abrir por completo los ojos. La única ventana que había era la de la puerta. Intenté levantarme, pero algo no se sentía bien. Pude darme cuenta de que había unas correas de cuero alrededor







