En mitad de la noche, Olivia salió silenciosamente de la habitación buscando un vaso de agua. Toda la mansión estaba en completo silencio, apenas iluminada por las luces tenues del pasillo. Bajó las escaleras con cuidado intentando no despertar a nadie y llegó a la cocina, pero apenas cruzó la puerta se quedó inmóvil.
Noah estaba ahí.
Llevaba solo un pantalón oscuro y tenía un vaso de agua entre las manos. Al verla, levantó lentamente la mirada.
—Perdón… no sabía que estabas aquí.
Olivia bajó a