Angelica.
Angélica no pudo terminar la frase ya que se desplomó contra el duro suelo como si fuera una bolsa llena de piedras. Alison, atemorizada, cruzó la oficina corriendo para levantarla.
Leyó los labios de la joven y claramente le estaba pidiendo agua. Estaba deshidratada.
Fue hasta su escritorio ha buscar su botella con el contenido, regresó para mojarles los labios y así poder avisarle que le había traído lo que pedía.
El ángel bebió con poca energía pero horriblemente sedienta se tomó t