Capítulo 12
Fue agradable ver cómo el señor Carlos le daba la bienvenida a todos iniciando su discurso golpeando delicadamente una copa con una pequeña cucharita que luego dejó en la bandeja de algún camarero que pasaba por allí.
—¡Bienvenidos todos a la fiesta que cambiará la calidad de vida en el hospital Morgan!—les sonrío a todos y estos aplaudieron complacidos.
Después lo que dijo fue algo difuso para mí porque no paraba de ver a mi madre brillante a su lado con su vestido dorado ajustado