Cap. 28.3
Harley, a pesar de estar cansada, no podía dormir, su gran habitación iluminada por velas no le inspiraba nada de sueño, no quería encender las luces, quizás con un tono mortecino de luz le daría ganas de dormir, pero solo daba vueltas en la cama, inquieta, una gran cama amplia con dosel y cortinas de seda blanca mate, una cama que prácticamente podían dormir los cinco, almohadas rellenas con plumas de ganso, moquetas importadas de Turquía, su propio baño amplio con jacuzzi, biblioteca y s