Cap. 29.1
Los primeros rayos de sol se hicieron sentir, el club ya estaba cerrado y los trabajadores salían por la puerta trasera con el mismo son de un zombie por la monótona rutina, el amigo de Richard contaba el dinero en una de las mesas de todo lo que se había hecho esa misma noche, firmando unos cuantos pagarés de algunos de sus empleados, y después de revisar algunas facturas, se enfila para la oficina de Richard a darle la noticia, toca a la puerta, nadie contesta, ¿se habrá quedado dormido?