Cap. 22.4
En el corto viaje, Sebas no dejaba de sonreír como un idiota y dar a entender la emoción de estar dentro de un Mustang GT con asientos de cuero negro, el auto olía a nuevo, Harley se mantuvo siempre en silencio, ¿Quién es esta mujer?, Rosa, Renata y José se mantuvieron alertas. ─ Estás muy callada, Harley… ¿Algo te incomoda? ─ No… no es nada, quizás son los nervios, ayer fue mi cumpleaños y mis amigos arreglaron todo el asunto y no me dijeron nada ─ ¡Felicidades! ─ Gracias ─ Supongo que que