Cap. 6.3
De vuelta al camino, el día se mostraba soleado con cielos despejados, Rosa y Youlin prosiguieron su recuperar durmiendo en el asiento trasero del auto, una apoyada de la otra, ambas roncando sonoramente como un concierto de cerdos, concierto que les sacó risas cómplices a Renata y a Darién, media hora de camino después, Renata dormitaba en el asiento del copiloto. ─ Te dije que debías dormir ─ Si, pero no quería ─ Para la próxima hazme caso ─. Renata asiente con un ligero gruñido, a veces