Cap. 40.3
Los oídos de Elenya parecían estar fallando, ¿en verdad él preguntó eso?, solo puso una mano en su frente y la otra en la cadera, respirando varias veces, caminando de aquí para allá, buscando la forma de calmarse, peinó su cabello con una mano. ─ Están seguras conmigo y contigo ─. Elenya se detuvo en seco. ─ ¡Pudo haberlas atacado!, ¡Haberles hecho daño! ─ ¡Pero no lo hizo! ─ Darién…─. Elenya buscó las palabras apropiadas en su mente, cerró los ojos, respiró profundamente haciendo sus man