Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos siguientes días Valeria trató de comunicarse con Brianda, pero ella, decepcionada, la evitó en todo momento.
Aquella mañana decidió no hacer deporte. No tenía ganas ni ánimo.
Bajó a desayunar y Shara estaba con una leve sonrisa terminando el desayuno.
-Buenos días, Shara —dijo Brianda al tiempo que se sentaba en la mesa.
-Buenos días niña, ¿Qué tal ha dormido? —respondió dulcemente Shara.
-Todo lo b







