La sonrisa en el rostro de Nancy no podía ser más sincera y brillante. Por largos meses vivió llena de miedo y angustia, pero nada más con escuchar su voz, la esperanza creció en su pecho con gran fuerza e hizo que todos esos temores menguaran considerablemente.
Se encontraba dejando todo listo para la universidad cuando su mejor amiga llegó con toda clase de cosas para el bebé. Algunos de sus profesores le habían dado tiempo para presentar los trabajos, ya que pronto daría a luz y tendría que