Adrián Di´Marco.
Elizabeth aun temblaba entre mis brazos, un eco silencioso del terror que las amenazas de Lucius Holdings había pronunciado. La estreche un poco más contra mi pecho, intentando transmitirle esa seguridad que tanto necesitaba en este momento, mientras mi mirada permanecía perdida en la nada, un millón de preguntas dando vueltas en mi cabeza.
¿Cómo había logrado ese hombre penetrar la seguridad de mi empresa? Eso podía significar solo una cosa: tenía un traidor entre mis filas, a