Capítulo 44: Esqueletos en el armario.
Adrián Di´Marco.
Salí de la mansión a toda velocidad, sumergiéndome en el tráfico de la ciudad una vez más pisando el acelerador a fondo. Mi agarre sobre el volante era tan fuerte que mis nudillos se tornaron blancos, en mi cabeza repitiéndose una y otra vez la imagen de Sharon, su risa, su decepción, su rabia.
«¿Enserio piensas seguir manteniéndome en las sombras?»
Su voz hacía eco en mi cabeza, sabía que ella tenía razón, no podía mantenerla en las sombras por siempre, tarde o tempranos mis d