Capítulo 26: Poder, pérdida y una confesión explosiva.
Sharon Foster.
No podría describir con palabras la increíble sensación que me generaba llegar a la compañía y comenzar a dar órdenes como si fuera la dueña y señora del mundo. Ahora entendía la razón por la que Adrián era un arrogante de mierda. ¡Esta sensación de poder era simplemente de otro planeta!
Nunca me había considerado una diva y aunque si tenía una gran influencia en mi mundo, nada se compararía con el poder de ser un Di´Marco, con la forma en que todos se esforzaban por complacer a