Capítulo 25: Primer movimiento.
Sharon Foster.
El latido de mi corazón había dejado de ser rítmico para tornarse frenético, podía sentir como ese órgano que creía controlado ahora bombeada con demasiada rapidez, una mezcla de excitación y nerviosismo. Estaba jugando con fuego, lo sabía, pero me era inevitable desear quemarme.
Adrián representaba la tentación más pura y frenética a la que me había enfrentado jamás. Y ni siquiera permanecer ahí, recostada de la madera, respirando profundo, era suficiente para disipar lo que su cercanía había provocado en mí.
Sí, yo estaba provocándolo. Si, era yo quien movía las piezas de este tablero para acorralarlo, pero al hacerlo estaba poniendo en riesgo hasta mi propia cordura.
Respire profundo, una y otra vez hasta que logre que los latidos de mi corazón adoptaran un ritmo más calmado; sabía que esta partida apenas estaba comenzando y no debía permitirme temblar ante mis propias acciones, el objetivo era destruirlo sin terminar destruyéndome a mí misma. ¿Podría lograrlo? No es