Capítulo 41: La amenaza seria
El despertar fue brutal.
Elena abrió los ojos al amanecer, con el sabor del beso de Nathaniel aún en sus labios, la cajita de la alianza todavía en su mesilla. Habría querido quedarse en esa burbuja, en ese sueño despierto donde todo parecía posible. Pero la realidad la alcanzó más rápido de lo que habría creído.
Su teléfono vibró. Celeste.
—Elena, despierta. Tenemos un problema.
—¿Qué?
—Lucas Kane acaba de anunciar una OPA hostil sobre Cross Industries. Los mercad