760. La esperanza también puede abrir grietas.
Hay momentos donde el alivio dura lo suficiente para que el cuerpo vuelva a relajarse, y justamente ahí es cuando las cosas que permanecían ocultas encuentran la forma perfecta de salir a la superficie.
La cámara conserva esa calma extraña después de las últimas palabras del núcleo, una quietud suave atravesada por pulsaciones lentas de luz blanca que recorren las paredes curvas con una cadencia cada vez más parecida a una respiración humana, y aun así mi cuerpo sigue alerta debajo del calor de