719. Mi respiración se altera apenas.
Pienso que cuando la presión deja de venir de afuera y empieza a formarse desde adentro, la única forma de no perder el eje es reconocer qué parte de mí puede convertirse en el punto de quiebre y sostenerla antes de que tome el control.
El entorno se contrae alrededor nuestro con una precisión casi quirúrgica, las capas que antes se desplegaban en múltiples direcciones ahora se cierran en una geometría más compacta, con superficies que laten en pulsos sincronizados con nuestra respiración, como