701. Cuando dejo de ser una sola cosa.
Aceptar más de una versión de mí abre una forma nueva de existir que todavía no termino de comprender.
El cruce entre ambas líneas se manifiesta con una dinámica inesperada, donde ninguna intenta imponerse de forma absoluta y, en cambio, ambas ocupan el mismo espacio con una insistencia constante, generando una superposición irregular que altera la percepción del entorno y vuelve cada sensación más intensa, más difícil de procesar en una sola dirección.
Siento esa fricción en un nivel profundo,