671. Esto no fue un impulso.
El cambio no ocurre de golpe ni se manifiesta como una ruptura evidente, sino que se instala de forma gradual, asentándose en capas más profundas, en un punto donde no hay regreso posible porque lo que se cruzó no fue una línea externa, sino una interna que redefine todo lo que viene después.
El aire entre nosotros se vuelve más denso, no por el entorno, sino por lo que arrastra cada respiración, como si el momento hubiera adquirido un peso propio que no puede ignorarse ni reducirse, y esa dens