602. Te sientes diferente aquí.
No caigo.
Soy absorbida.
La luz azul me envuelve como agua densa, tibia y eléctrica al mismo tiempo. No hay impacto contra el suelo. No hay dolor. Solo una sensación de deslizamiento lento, como si atravesara capas invisibles de memoria.
Cuando mis pies finalmente tocan superficie firme, el aire es distinto.
Más liviano. Más cargado.
Abro los ojos.
El cielo no es cielo. Es una bóveda luminosa que pulsa en tonos azul profundo y oro líquido, como si el día y la noche coexistieran en tensión const