455. El consentimiento de la sombra.
No pasa mucho tiempo antes de que comprenda que la tercera fuerza ha abandonado la cortesía como estrategia central, no porque haya fracasado, sino porque ha aprendido lo suficiente como para intentar algo más íntimo, más peligroso, y esa transición se anuncia en el cuerpo antes que en los hechos, como una presión suave que se desplaza bajo la piel, una sensación de ser observada no desde fuera, sino desde lugares donde antes solo habitaban mis propias decisiones.
La invitación llega de nuevo,