340. El renacido antes del fin.
Los restos del cuerpo del Sellador siguen consumiéndose detrás de él, iluminando su silueta transformada, su pecho que sube y baja con una respiración que parece contener al mismo tiempo calma y devastación, y en ese contraste brutal comprendo que Aeshkar no sólo ha cambiado de forma: ha recuperado poder, memoria, intención… y un vínculo conmigo que está despertando.
Y justo cuando voy a preguntar algo —no sé qué, tal vez “¿por qué me recuerdas?”, tal vez “¿qué nombre pronunciabas cuando no pod