El jefe de la comisaría, Mateo Díaz, salió con gesto serio, haciendo señas al joven policía para que entrara primero.
La mujer intercambió una mirada con su esposo, aun sin comprender la gravedad de la situación.
—Señor Díaz, ¿qué quiere decir con eso? ¡Siempre nos ha ayudado por respeto a nuestra relación con nuestro respaldo! Además, usted bien conoce la situación de nuestro hijo, ¿no es así?
Mateo palideció de ira.
—¿Acaso solo yo lo conozco? Y ustedes, como sus padres, ¿no lo saben? Con su s