Sía apretó el celular y, en medio de su extrema indignación, de repente recordó a una persona: el chofer de Adela. Cuando Sira se hizo pasar por la novia de Nicolás para buscar problemas a Celia usando la influencia de Adela, fue ella quien le consiguió la ayuda de ese chofer. Aunque también lo despidieron por lo sucedido, él mantuvo muy bien el secreto porque había recibido el dinero.
Seguramente ya casi se le habría acabado ese dinero… Al pensarlo, Sía recuperó de inmediato la confianza.
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