¿Debía decirle a Carlos que Sira era su hermana carnal, y que fue su propia hermana quien había llevado a su familia al desastre…? Eso sería tan cruel para él…
César apretó los labios, y luego tomó profundamente el aire. Por la vacilación, su pecho se elevó y luego descendió. Al final, pronunció las palabras:
—¿Has considerado que quizás no eres hija de la familia Sánchez?
Ella le respondió con total serenidad:
—Lo supe hace mucho.
—¿Hace mucho?
Celia se levantó con calma y lo miró.
—Sí, hace mu