Margarita le respondió con una sonrisa elogiando a César.
—Es el señor quien está cocinando. ¡No sabía que también es bueno en la cocina! Señora, tiene mucha suerte de tener un esposo así.
La mirada de Celia se centró en la espalda de César en la cocina, sintiendo una mezcla de sentimientos complicados.
En realidad, fue Rocío Herrera, la prima de César, quien le contó que él sabía cocinar. Como los otros miembros de la familia, a Rocío tampoco le caía bien Celia. Además, ella estaba al tanto de