— ¿Te has enterado? Nuestra familia va a comprometerse con los Fuentes —dijo Santiago sin esperar respuesta.
Sonia, que ya había tomado el tenedor para probar el pastel, lo dejó lentamente de vuelta y asintió.
— Con Ana —respondió—. Lo sé.
— He escuchado que ya has cortado relaciones con los Fuentes —continuó Santiago, bajando los ojos—. A decir verdad, si no fuera así, tal vez la persona destinada a casarse conmigo podrías haber sido tú.
Esta vez, Santiago rio genuinamente. Sin embargo, por muc