Al final, las heridas de Fabiola, aunque graves, no habían afectado ninguna parte vital. Después de pasar varios días en el hospital, tramitó su alta.
Esta vez, Andrés no la dejó quedarse en la casa de los Campos, sino que le arregló un lugar tranquilo y elegante.
Justo a fin de mes, Miguel regresó a Puerto Cristal para informar sobre su trabajo.
Andrés reservó una mesa en un restaurante, diciendo que tendrían una "cena familiar".
Apenas Sonia escuchó esta idea, supo que no presagiaba nada bueno